Everything is broken
Bob Dylan
Cuando creé el blog tenía la intención de usarlo para, por un lado, compartir lo que estoy pensando en cierto momento, y por otro para descargarme. A esto vine. También, al empezar el blog, dudé un rato acerca del nombre en que ponerle; finalmente me decidí por “La Jungla” por la canción “Welcome to the Jungle” de los Guns n' Roses porque de eso se trata la sociedad, de una jungla, de un todo vale en el que las personas se sacan los ojos con sus vecinos en la misma situación sin poner en duda las reglas del juego ni a quien benefician.
La moral no corre en ningún lado, todo es ventajismo y eso es lo que me rompe las bolas, porque sin los códigos éticos como la base de la sociedad no hay reglamentación que aguante. Que se reprima (entre otras cosas) a los que se van de los códigos evidencia que hay otro problema, EL problema, en realidad : que hay gente dispuesta a cagarse en lo convenido, y acá no estoy hablando de nada muy raro, me refiero a los códigos básicos, el respeto por el otro, por lo justo, por “lo correcto”. No quiero ahondar en filosofía, porque no me interesa y además no sé si me da el cuero, pero lo que si sé es que todo el mundo tiene una noción al menos aproximada de lo correcto, de lo que debería hacer, y que muy a menudo está muy pisoteada.
Mi intención -al elegir el título- era (y es) básicamente criticar el sistema en el que estamos sumidos que propicia esto y saca provecho -ojo, que desprecie el sistema establecido, que el “vale todo” al que la mayoría de las personas se ven forzadas no me parezca civilización, no significa que crea que haya una alternativa muy superadora a la vista inmediata-, y este sistema sienta sus bases, genera y se retroalimenta, como dije, en la mentalidad de la gente, que explícita o ímplicitamente lo apoya, por acción, por omisión o por ambas.
Evidentemente, todos formamos parte de esto en mayor o menor medida, no hay muchas más opciones que la jungla y desde que nos críamos acá heredamos al menos en parte esos defectos. Pero este círculo vicioso no es fácil de romper, porque está encajado bien profundo en la sociedad; se tolera todo el tiempo. Estamos acostumbrados al desastre y apenas si arquemos las cejas ante un nuevo ejemplo de barbarie (de un par, de un estado, de una organización). En la guerra contamos números, en la pobreza estadísticas, y las mentiras de los medios de comunicación no parecen algo relevante. Pero como ya dije, eso es actuar por omisión, pero desde nuestro lugar participamos activamente de esas distintas cosas y fomentamos ese ventajismo, viviendo para sobrevivir por arriba de los que se encuentran en la misma línea media, al costo que sea.
El principio de ese rechazo por lo que se debería hacer de acuerdo a la moral yo creo que tiene su principal pilar en la soberbia (parcialmente natural en la persona, y parcialmente incitada). La persona soberbia, como es obvio, se cree más que el resto. A partir de ahí “merece” más y se puede dar el lujo de hacer lo que se le canta prácticamente, pasando por arriba de quienes y cuántos sean, porque lo importante son ellos al fin y al cabo. Es también el origen de la intolerancia, otro “tesoro” de la caja de Pandora. Consecuencia obligada de todo esto es la segregación; “Dividir y vencer” reza la vieja frase, y el concepto se mantiene intacto; los que les conviene toda esta basura son pocos, pero no faltan, siempre hay alguien arriba de la pirámide sacando provecho de los que se pelean a muerte abajo por las migas de lo que quedó.
Si me pongo a enumerar todos los males que salen de acá pierdo el tiempo, lector, abra las noticias que quiera del lugar del mundo que más le guste. Va a encontrar gente cagando gente, gente despreciando lo que le es extraño, personas construyendo muros, algunos pocos gorditos en base a muchos muy flaquitos, etc.
Y acá llega lo que me motiva a escribir con más bronca que otra cosa; ¿Para qué?¿Cual es el objetivo de tanto egoísmo y avaricia?¿Cuándo es suficiente?¿Por qué abajo somos tan pelotudos de seguir ese juego vacío en vez de tirar para el mismo lado?¿Cómo se deja de jugar ese juego?
Probablemente mi momento de vehemencia me va a hacer sacar conclusiones apresuradas, quizás lo que ya escribí sea algo apresurado (igual no tengo dudas de que la esencia va de la mano con cualquier estado que pueda tener), pero el vale todo me hartó, no se puede vivir pisando gente para zafar uno. No pueden vivir pisándolo a uno para zafar otros, y mucho menos que haya terceros que les convenga la “carrera de ratas”. Va siendo hora de que reevaluemos nuestras prioridades y valoricemos lo que tan orgullosos llamamos “valores” pero que no tenemos.
Probablemente la mayoría de los que lean esto van a pensar que son boludeces ingenuas de un pendejo; yo creo que es posible, pero más posible veo que esas mismas personas hayan dejado de lado cualquier esperanza de que las cosas sean como tienen que ser por lógica, justas. Al fin y al cabo se resignaron a ser cómplices de esta misma mierda.
Dos cosas:
ResponderEliminar- La primera, en general todo esto es cierto. Y pienso en este momento que lo mínimo que se precisa es un poco de respeto hacia todos, porque es imposible que todos nos llevemos "bien" con todo el mundo (no lo digo de mala leche, lo digo con toda la seriedad). El punto es que al momento de tomar una decisión, los que estamos abajo tiramos para distintos lados porque (tecnicamente)lo mejor para nosotros, pero al mismo tiempo cagar a quien nos cagan. Es muy difícil no querer hacerle mal a quien te hace mal, porque en el fondo sabes que se puede aprovechar de vos. Entonces, entre la indiferencia, la soberbia, el prejuicio y la comodidad, se hace muy difícil avanzar. Habra que revisar nuestra casa para ver luego que pasa afuera. La Revolución empieza en tu cabeza.
-La segunda: Lo único que le falto a este post es proponer una solución. Dale Angyouma, tira algo y la seguimos.
Un saludo
Y, lo unico que puedo tirar es eso que dijiste vos, ninguna revolución que hoy en día valga la pena hacer se va a lograr cortando cabezas.
ResponderEliminarEl problema lo tenemos los de abajo que dejamos que los otros suban y hasta lo alentamos, somos nosotros los que toleramos las atrocidades. Como dijiste, el cambio empieza en tu cabeza, es por ahí que se sale para mí; ahora cómo la verdad que no se. Alentando el pensamiento crítico supongo, o revalorizando el humanismo (una suerte de neoiluminismo) es lo mejor que se me ocurre
jaja, altas expectativas.
ResponderEliminarY respecto al otro comentario; por eso digo que es esencial que separemos una cosa de la otra, para captar el sentido.
Saludos Angyouma