jueves, 17 de febrero de 2011

Terror

Fear is the path of the dark side; Fear leads to anger, anger leads to hate. Hate leads to Suffering.

Master Yoda

No hay nada peor en la vida que perderla por miedo a vivirla

Anónimo

Simple.

Basta con reflexionar un instante en torno a qué hace actuar a la gente de forma extraña, enajenados de sí mismos, para arribar indefectiblemente al miedo o Terror.

Esto se aplica rápidamente a casi cualquier ámbito; desde el amor a la guerra, pasando por la política, la religión y los deportes; animales y humanos: todos responden al miedo. Es cierto que no todos ellos lo hacen al mismo nivel ni de la misma forma, pero todos lo hacen de una manera u otra.

Al profundizar en el carácter dual del terror notamos que a unos tantos los paraliza, pero en la vereda de enfrente, a muchos otros los precipita a actuar, muy a menudo, a actuar en contra de los llamados de su razón: se desprende invariablemente de acá que somos manipulables a los ojos de aquel que pueda infligirnos terror.

Si amamos a otro ser podemos perderlo más velozmente teniendo aprehensión a perderlo: son incontables las maneras, quizas usted mismo haya caido en alguna. No pretendo extenderme mucho más aquí, me sobra con decir que se puede hablar o hacer de más con muchísima facilidad bajo los auspicios del terror. Asímismo, si amamos a un ser que no “tenemos”, el miedo al rechazo puede ser lo suficientemente fuerte como para no llegar nunca a lograr nuestro objetivo.

En el deporte, aquel que no pueda controlar sus sentimientos siendo protagonista de un momento decisivo puede echarlo todo por la borda. Alguien armado en un momento de espanto puede conducir a la muerte de si mismo... o de muchísimos otros.

¡El temor que algunos tenemos a causa de las personas armadas, a ciertas personas las lleva a armarse, el pánico al fracaso nos hace apartarnos de grandiosas empresas que alguna vez soñamos, el pavor a causa de la propia seguridad nos conduce a ceder libertades y derechos, nos rodeamos de rejas, muros, cámaras, alarmas por miedo al resto. Por horror a posiciones extremistas acabamos en posiciones más extremas aún!


Y todo esto no sólo ocurre a nivel personal... y cualquiera en un lugar aventajado puede sacar provecho de lo dicho, por medios indirectos presentes en todas partes, así también como métodos bien directos cuando los primeros fallan. ¿Cuántos sin miedo murieron por querer cambios? Es escalofriante.

El mundo está colmado de religiones que prometen sufrimiento por una “larga eternidad” a aquellos que no se aferren a ella; resulta difícil que más de una de estas sea la religión “verdadera”, si es que efectivamente existe una religión “verdadera”. ¿Cuántos se “sometieron a un dios” por miedo a morir en manos de quienes mataban en nombre de ese dios?

En el plano político no pasa nada muy distinto: incontables guerras detrás del estandarte del terror, ayudadas en parte por el constante miedo al distinto o a lo desconocido y la vanidad de la especie humana. Hemos oido hasta el hartazgo la palabra “terrorismo” en la última década, por todas partes la escuchamos y con esta se iniciaron las luchas que marcaron estos crudos años.

Sin ir más lejos, se define terrorismo como la “dominación por el terror” o “sucesión de actos de violencia para infundir terror”. Sin lugar a dudas hubo actos terroristas en la última década; dominación por el terror; actos de violencia para influir terror.

Pero, ¿y si con nuestros miedos que creemos bien fundados estamos alimentando el poder del que se beneficia con el actuar pasional de la mayoría?¿si se nos infunde pánico para saciar intereses? Verdaderamente me atormenta una mezcla de sobresalto y espanto.

Sean cuales fueran las respuestas a estas preguntas hay algo claro: el miedo es enemigo de la razón, nuestro pánico atenta contra nuestro autocontrol, y desde que no tenemos forma de controlar nuestros sentimientos, y mucho menos uno tan profundo, debemos “temer” al miedo. En conclusión, aún a riesgo de quedar en ridículo voy a citar a Yoda una vez más: “El miedo es el camino hacia el lado oscuro; el miedo conduce a la furia, la furia conduce al odio. El odio conlleva al sufrimiento”

1 comentario:

  1. Es verdad. Supongo que las acciones iniciales que llevan a la especie humana a cometer ciertos actos es el miedo a lo desconocido, a lo oscuro, a que nos pase algo, a que nos lastimemos, a que directamente muramos. Todo conlleva a que "esa cosa" nos deje en un estado depresivo del cual no podamos zafar, porque es mas fuerte que nosotros, y lo sabemos. Cuantas veces nos reprimimos por miedo a un rechazo o a simplemente un "no". Por eso digo, animemonos, total, no perdemos nada; si algo no se nos da es porque nos aguarda algo mejor. Sin mied al fracaso. Sin miedo, porque sino no se avanza.

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