And in the naked light I saw
Ten thousand people, maybe more
People talking without speaking
People hearing without listening
People writing songs that voices never share
And no one dared
Disturb the sound of silence
"Fools", said I, "You do not know
Silence like a cancer grows
Hear my words that I might teach you
Take my arms that I might reach you"
But my words, like silent raindrops fell
And echoed
In the wells of silence
The Sound of Silence-Simon & Garfunkel
Afortunadamente yo no vivía hace 35 años, cuando los 24 de Marzo se hicieron díficiles de olvidar, sin embargo voy a tener el atrevimiento de hacer referencia a esta fecha más por lo que escuche, leí y veo que por lo que tuve la dicha de no ver. Los tiempos cambiaron (cuanto menos parcialmente) en Argentina así como en el resto del mundo, sin embargo hay cosas que se siguen repitiendo y que se han de intentar evitar.
Se pueden producir toneladas de escritos en torno a las atrocidades de la última dictadura, yo espero enfocarme satisfactoriamente en el objetivo de muchas esas atrocidades: el Silencio. Para áquel que basa su poder en el miedo y en la violencia hay pocas cosas tan preciosas como el silencio, la ausencia de otros puntos de vista, de discusión; de ideas.
En primer lugar no quiero que se malinterprete el fragmento de arriba, ese habla más de la sociedad de hoy en día que de la de los '70 (cuanto menos, de los '70 que conozco a través de las fuentes de la época). No aclarar esto sería faltar el respeto a los muchísimos más de 30,000 que sufireron daños irreparables en el llamado “proceso de reorganización nacional”.

¿Y por qué es tan importante el silencio? Porque donde no circulan ideas ni distintos puntos de vista se dificulta la comunicación, la posibilidad de inspiración por ideas ajenas, los debates enriquecidos sobre los caminos a seguir, la construcción en conjunto, y así encuentran menos obstáculos los autoritarios para ejercer su voluntad.
Está claro que es más fácil seguir un camino cuando es el único camino que se presenta, entonces ya vimos (y vemos) lo que se hace para evitar que ganen importancia los otros caminos: acción directa, supresión de derechos y garantías, terror, desinformación, son sólo un par. Se busca que se odien los otros caminos; dividir y vencer. Silencio.
Y para que se odie al de enfrente se manipulan la educación y los medios (que en algún punto terminan teniendo un papel similar: buscar que se acepten como hechos elementos falsos y partidistas que responden a las conveniencias de los que quieren mantener una forma que los beneficia a ellos y a no muchos más). Más aún teniendo en cuenta que se suprimen las otras expresiones. Y de esta forma se desinforma de forma constante, machacando reiterativamente con lo que se quiera adoctrinar, mintiendo y ocultando la verdad descaradamente*. Intentando conducir a los sensatos a un abismo.
Entonces, con la omisión y la complicidad, es más fácil conducir a miles a una guerra sin sentido, centrar la atención en un partido de fútbol cuando a metros del estadio se tortura y mata en centros de tormento, simular que mientras se matan civiles se estabiliza un país y se alcanza la paz. Es más fácil aumentar los beneficios de la cúpula de poder a costa de la base.

Entre silencio, persecución y desinformación parece imposible que haya gente dispuesta a arriesgar todo para luchar contra el monstruo. Increíblemente, a pesar de todas las trabas, hubo personas que decidieron pararse para divulgar lo que ocurría, aún al costo de sus vidas, y así como hoy en día repudiamos a los cobardes, también se debe honrar el valor y la dignidad de aquellos que 35 años después siguen siendo un ejemplo.
Los intolerantes, los de entonces y los de hoy, difunden ignorancia e intolerancia para alcanzar sus metas, es importante entender que fusil en mano no se pacifica, se somete.
Afortunadamente no vivía entonces, pero vivo hoy, y creo poder decir que si bien desaparecieron muchos de los dinosaurios de acá, aún hay dinosaurios por muchos lados y los hay importantes. Por eso creo que nunca debe dejar de haber ruido en todas partes, porque “el silencio se expande como el cáncer” y en cualqueir lugar puede haber bestias con cuerpos grandes y cabezas pequeñas acechando para sacar provecho de la desdicha ajena.
*http://www.ticespor.com/2008/06/la-carta-del-holands-krol.html (En este link se ve la carta publicada en "El Gráfico" y escrita por el llamado "periodista" Romero, quien la hizo pasar por una carta de Krol, capitán de la selección Holandesa, para su hija)
Lamentablemente hoy en día, pleno SXXI, con casi 30 años de democracia, en este queridisimo país se siguen comentiendo actos de autoritarismo como durante años oscuros.
ResponderEliminarTenía que decirlo. Espero no arruinarte el post.
Abrazo!